Sexo anal: 7 mitos

El sexo anal ha sido un tema tabú desde antes de la Edad Media y con el pasar de los siglos la mayoría de las religiones lo han condenado. Por un lado porque se ha utilizado como una forma natural de control de la natalidad, pero también porque su práctica puede tener consecuencias higiénicas y de salud. En Estados Unidos, hasta hace 10 años, el sexo anal era delito en algunos estados. Aún hoy tener sexo anal no parece ser muy aceptado.

A pesar de que con el tiempo se han ido derrumbando prejuicios, muchas personas están abiertas a nuevas experiencias, este tema desencadena mitos e ideas que lo satanizan como práctica de la vivencia sexual. El mito más común es que las personas heterosexuales no tiene sexo anal. Sin embargo, las investigaciones recientes constatan que las parejas de hombres y mujeres cada día experimentan más el sexo anal.

Un estudio realizado en agosto de 2015, y publicado en Journal of Sexual Medicine , reveló que al menos una de cada tres mujeres heterosexuales en Estados Unidos ha tenido una relación sexual anal en algún momento de su vida. Esta información es producto del análisis de la National Survey of Family Growth y de una encuesta a 10,463 mujeres heterosexuales entre 15 y 44 años.

La mayoría de las mujeres que confirmaron haber tenido sexo anal tienen entre 20 y 30 años, no tienen ninguna afiliación religiosa y cuentan con altos niveles educativos y de ingresos. Esta práctica sexual sobre todo la llevan a cabo mujeres de todos los antecedentes étnicos o raciales, y resulta más común cuando las mujeres son casadas o tienen parejas estables.

También tienden más a haber vivido relaciones sexuales anales aquellas mujeres que han tenido alguna experiencia sexual con otra mujer, que han vivido embarazos no deseados antes de los 16 años o que fueron tratadas por enfermedades de transmisión sexual un año antes de la encuesta.

En contraste, otra encuesta realizada por investigadores del London School of Hygiene and Tropical Medicine reveló que la mayoría de los 130 jóvenes entrevistados, entre 16 y 18 años, en Reino Unido describe el sexo anal como algo “doloroso, inseguro y riesgoso, especialmente para las chicas”. Esto revela una idea de “coerción” frente a dicha práctica.

Este estudio también reveló que aunque el sexo anal cada día es más practicado entre los adolescentes, usualmente está ausente de los contenidos de educación sexual tradicional y es un tema innombrable en muchos contextos sociales. Muchos encuestados, sin embargo, reclaman que se trata de un asunto que debe formar parte de los temarios de las escuelas sobre educación sexual.

Lo cierto es que, al final, los resultados de esta investigación revelan que los jóvenes rara vez inculan el sexo anal con “exploración mutua o placer sexual”, sino que más bien se trata de un asunto de competencia entre los chicos que buscan convencer a las chicas de tener la experiencia porque “quieren copiar lo que han visto en escenas de pornografía”.

Así las cosas, como cada vez más heterosexuales sienten atracción por experimentarlo, pero los tabúes persisten, estos son 7 los mitos más comunes sobre el sexo anal con sus respectivas verdades de la experiencia de expertos, entre ellos la doctora Kat Van Kirk, sexóloga clínica y terapista de pareja y familia.

Siete mitos sobre el sexo anal

1. El sexo anal duele 
El sexo anal no necesariamente tiene que doler, puede que lo esté practicando de forma incorrecta. Es muy placentero para muchas mujeres e incluso muchas aseguran que gracias a él han experimentado orgasmos. Para que el dolor deje de ser una preocupación, y se olvide, se recomienda empezar lentamente e masturbando y penetrando poco a poco con los dedos u otros juguetes pequeños para distender el músculo.Otro mito relacionado con el dolor tiene que ver con que “si duele la primera vez, va a doler siempre”. Esto tampoco es cierto. Si la primera vez no le fue bien, puede darse otras oportunidades para saber si es de su agrado. Si estimula su clítoris al mismo tiempo que empieza la penetración anal, la respuesta al placer va a minimizar la del dolor.

2. Si tiene sexo anal, le pierden el respeto
Hoy muchos hombres son lo suficientemente maduros para ver el sexo anal como un componente más de una vida sexual saludable. Incluso, para superar los tabúes sobre este tema, intentarlo puede hacer que usted y su pareja sexual se sientan más unidos. Siempre será bueno explorar y conocerse.

3. Practicar sexo anal es un riesgo para la salud
Si usted tiene la vagina seca y no usa ningún tipo de lubricante, también puede hacerse daño e irritarse. Lo mismo pasa con el sexo anal. Si utiliza un buen lubricante, no saliva, puede ser una sana experiencia. Además, y lo más importante, es usar preservativo para prevenir enfermedades de transmisión. También resulta clave tener cuidado con la fuerza y la intensidad para no generar desgarros o hemorragias (con cariño).

4. Una vez que tienen sexo anal, tu pareja siempre va a querer eso
Es cierto, a muchos hombres les encanta la estrechez del ano para penetrarlo, pero no van a dejar de lado la entrada principal: la vagina. El sexo anal puede ser un premio o una experiencia para hacer más variada la vida sexual.

5. Tener sexo anal es sucio (literal)
Esta es tal vez una de los prejuicios más generalizados sobre el sexo anal. Es cierto, en el ano y al final de intestino recto pueden siempre quedar residuos de materia fecal. Así que es clave lavarse bien, o ponerse un enema, antes de la experiencia, sobre todo si después va a haber penetración vaginal.

6. El sexo anal cede el ano
¿Después del sexo anal el agujero queda más grande? Para nada. Suena igual que el mito de que la vagina se hace más grande después de tener muchas relaciones sexuales. Después de los estados de relajación, todos los músculos del cuerpo regresan a su estado original. Si el sexo anal se practica con cuidado, con higiene y con condón, esto no sucede.

7. El sexo anal no es placentero
Diversos estudios como uno realizado en 2009 a partir de la National Survey of Sex and Behavior han revelado que uno de los caminos seguros para el orgasmo femenino es el sexo anal. Si no tuviera algo interesante, no sería un tema tabú y si es o no placentero, sólo se puede saberlo al experimentarlo.

 

2 comentarios en “Sexo anal: 7 mitos

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